Seguro que cuando piensas en estrategia te vienen a la cabeza palabras como análisis, certeza, seriedad… solvencia.
Y si piensas en un consultor de estrategia es fácil que te imagines a un tipo serio con corbata, que dice mucho que no y muy poco que sí. Y cuyos consejos son inspiración divina, el camino seguro hacia el éxito.
Te está vendiendo apariencia de seguridad y solvencia, aquello que tu subconsciente anhela.
Y entonces, ¿qué papel ocupa la creatividad dentro de la estrategia empresarial?
Por desgracia, en muchos casos un papel irrelevante. La creatividad está infravalorada en el imaginario de la estrategia y de la empresa. Suena a improvisación y a falta de control, a algo artístico y, por lo tanto, menos controlable y dirigible, a algo caprichoso y alejado de la seguridad que se espera de la estrategia.
Frases como “con las cosas de comer no se juega”, “los experimento con gaseosa”… son una forma fantástica de apuntalar esta idea y de cerrar, preventiva y precipitadamente, la puerta a la creatividad. ¡No pierdas el tiempo en pensar otro enfoque y haz 50 flexiones!
Pero, que la creatividad esté infravalorada no significa que no sea necesaria para diseñar una gran estrategia.
Las personas, persiguen al unicornio de la seguridad y huyen de la creatividad. No aceptan que en el mundo de la empresa no existen las garantías. Que incluso intentar quedarte como estás, querer mantener el statu quo, implica siempre un riesgo.
Si aceptas que la incertidumbre es inherente a los negocios, has dado el primer paso para poder incorporar y apostar por la creatividad dentro de tu proceso estratégico.
¿Por qué te interesa integrar la creatividad en el diseño de tu estrategia empresarial?
Porque la creatividad te permite romper con la inercia y superar tus miedos y te lleva de la mano a adentrarte y descubrir el futuro desconocido.
Además, la creatividad te permite ser genuinamente auténtico y así alejarte de los clichés prefabricados que tanto abundan.
Con la cratividad abandonas el camino más transitado para explorar y comprender mejor la realidad y así encontrar el tesoro deseado: la complicidad de personas concretas que forman esa comunidad llamada mercado.

¿Qué implica la creatividad?
La creatividad implica pausa, curiosidad y apertura de mente.
Si nada más esbozarse una idea nueva, la juzgamos críticamente, estamos juzgando a un embrión como si fuera un adulto. Estas nuevas ideas son brotes verdes que necesitan ser cuidados. Necesitan tiempo y espacio para crecer y así enfrentarse al análisis crítico después.
Así que cuando alguien apunta una idea nueva no la juzgues y la tires por tierra enseguida. Permite que la idea llegue a la mente de las personas y tenga algo de tiempo para encontrar su sitio y desarrollarse.
Si eres de juicio rápido, ¡reprímete!, si no lo haces, el análisis y el juicio canibalizarán a la creatividad y la persona de las ideas nuevas pronto se cansará de proponer cosas y perderás un activo importante y necesario para el futuro de tu empresa.
Recuerda, para una gran y genuina estrategia tan imprescindible es el análisis com la creatividad.
La creatividad te permite poner sobre la mesa distintas posibilidades para DESPUÉS, mediante el análisis, determinar cuál de estás opciones es la mejor para tu empresa.
Es como tocar el acordeón, lo abres cargándolo de aire (posibilidades/creatividad) y luego lo contraes (análisis) tocando la nota adecuada (decisión) para alcanzar el mejor resultado.
3 ideas más sobre la creatividad.
La creatividad requiere de transpiración con el exterior. Aunque la chispa se produce en el interior de la persona, la creatividad se alimenta y necesita del contacto con el exterior, de vivir tu entorno.
La creatividad requiere de su momento: es muy difícil ser creativo con un nivel de estrés y prisas exagerado. El tiempo aparentemente ocioso es muchas veces el más productivo desde un punto de vista creativo.
Si quieres facilitar la creatividad en tu empresa, demuestra que estás preparado: permite lo diferente.
Y crea un ambiente de seguridad en el que proponer y probar no esté penalizado.
Las empresas que solo buscan la repetición y que ven en cualquier nueva idea un germen de fracaso siempre transitan por el mismo camino y nunca encuentran el tesoro.
Da espacio a la creatividad, atraerás y retendrás al talento y crearás un proyecto único que alcanzará resultados. ¡Además de disfrutar mucho del camino!
¡A por ello!
