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JAVIER LUCAS GÓMEZ

¿Quién soy?

DE DÓNDE VENGO

El número 5

Somos 6 hermanos. Y mi padre nos tenía numerados.

«El número 5», decía él cuando me presentaba.

Mi padre trabajaba mucho tiempo fuera de casa, y era mi madre, Fuensanta, quien se ocupaba de todo lo demás: nos cuidaba, nos alimentaba y nos cosía con mimo las heridas del alma… ¡Gracias, mamá!

Lo cierto es que tener muchos hermanos tenía sus ventajas. Me permitió crecer un poco fuera del radar. Disfrutar de mucha calle. Y también, de la libertad.

¡Me cuesta imaginar una infancia más feliz!

Historia de un número 5

2897 patadas, 3972 chapuzones y 11 botellas de agua oxigenada
Así fueron pasando los días de mi infancia. Entre chapuzones en la piscina, partidos de fútbol y heridas que se curaban con un simple algodón humedecido en agua oxigenada.

¿Sabes cómo pasa el tiempo cuando eres tan feliz? Demasiado deprisa. Con la misma velocidad con la que uno parpadea.

Y un suspiro después, ya estaba en la universidad estudiando la licenciatura de Empresariales.
Confianza y amistad
No fue una sorpresa que me licenciara en Empresariales, porque desde bien pequeño, crecí cerca del mundo de la empresa.

Anselmo, mi padre, fue emprendedor incluso desde antes de que se inventara la palabra. Regentó durante 35 años su empresa de alquiler y venta de maquinaria de obra pública, Comercial de Maquinaria Lucas SL.

Un día llegó una notificación de embargo de su patrimonio. Ese día me hice adulto de repente: no todo había sido tan perfecto como yo había imaginado. En matemáticas, se llaman puntos de inflexión. En la vida, guantazos a mano abierta con los que espabilas sí o sí.

Pero dos empresarios amigos de mi padre decidieron adelantar algunas inversiones que tenían planeadas, y le compraron varios grupos electrógenos.

Así que, entre tantos números, más rojos que verdes, aprendí el verdadero significado de las palabras confianza y amistad.

Por suerte, aquella pelota de partido se había salvado, suavizando el resto de curvas que encontraríamos más adelante en el camino.
Vuelo en solitario
Cuando acabé la carrera universitaria, me fui a Irlanda.

Casi 2 años aprendiendo inglés y trabajando en IBM Irlanda.

Siempre he vivido con la necesidad de comprender por qué suceden las cosas.

«¿Por qué?», una interrogación dicha en voz alta o susurrada hacia mis adentros que siempre ha sido mi leitmotiv.

En IBM debieron percibir mi naturaleza curiosa y analítica, y me seleccionaron para formar parte de un grupo transversal de resolución de problemas, junto a otros trabajadores, ingenieros y directivos. ¡Fue una experiencia muy enriquecedora para mí!
Javier Lucas Gómez
El final de un ciclo
Mi padre enfermó, y volví a casa para dirigir la empresa familiar.

Otra gran escuela.

Fueron 10 años de mano izquierda y aprendizaje. La mitad de ellos de fuerte crecimiento y el resto, tras la crisis del 2008, de supervivencia y reestructuración.

Tras la muerte de mis padres, sentí que un ciclo de mi vida había acabado. Y tomé la decisión de dejar la empresa familiar.
Javier Lucas Gómez
Javier Lucas
El gen del emprendimiento
Sí, el gen del emprendimiento siempre ha formado parte de mi ADN.

Prueba de ello, la tienda online que creé, donde vendía camisetas con diseños únicos ideados por mí: La Muda Camisetas.

¿Funcionó? No. Y no tuve más remedio que plegar mis alas y ponerme alguna tirita. Fue mi primer fracaso. Mi primer baño de humildad. Pero, también, un acicate para formarme más y, sobre todo, un estímulo para aprender a pensar mejor.

Al poco tiempo, pasé a dirigir la administración y las finanzas de una empresa en expansión que comercializaba con mármol. Y fue justo ahí, en esa etapa de mi vida, cuando comprendí algo que yo siempre había intuido: el trabajo monótono y repetitivo me aburre.

A mí me van los retos, las curvas pronunciadas y las subidas desafiantes.

¡Sentía un runrún dentro de mí! Era el momento de aceptarlo, coger impulso y volver a emprender.
Javier Lucas
La Estrategia Cercana
Lo hice.

Dejé aquel trabajo seguro en la comercial de mármol y decidí ir a por aquel sueño tímido que, pacientemente, siempre me había acompañado en mi interior: ser consultor de estrategia.

Me formé con Roger Martin, uno de los mejores consultores de estrategia empresarial a nivel mundial (consultor de P&G, Lego, Ford…). Esta formación y los 25 años de experiencia laboral como gerente, emprendedor y jefe de departamento me hicieron sentir que estaba más preparado que nunca.

Era el momento de dar el paso. De ponerme en acción con un objetivo claro en mi cabeza: comprender, ayudar e impulsar los negocios de otras personas.

Era el momento de no conformarse con lo que había.
Siempre he estado convencido de que en cualquier situación queda algo distinto por hacer para solucionar un determinado problema. Eso es lo que haré por tu negocio.

Ese soy yo.

Una persona exigente que siente la ambición de hacer las cosas mejor.

Definir una estrategia empresarial me permite afilar mi curiosidad y desarrollar mi lado creativo y mi lado analítico.

Me apasiona compartir mi experiencia profesional con empresarios brillantes. Y, a la vez, me gusta aprender de ellos.

En realidad, de lo que se trata es que tú y yo, desde la confianza mutua, construyamos juntos una estrategia cercana. Una estrategia enfocada en conseguir el éxito de tu negocio. Para mí, ser consultor de estrategia es todo un privilegio.

Si crees que tu negocio me necesita, este es el momento. El momento de analizar los puntos fuertes y débiles de tu negocio. De solucionar los problemas de tu empresa. Y de subir el listón para alcanzar unos objetivos más importantes.

                            

Avanzamos juntos

MI INSPIRACIÓN

Familia, amigos y naturaleza

Si te planteas que trabajemos juntos en tu proyecto es normal que sientas curiosidad por conocer quién soy más allá del terreno profesional.

¿Nos tomamos un café mientras hablamos?